Jun
15
2015

La casa tradicional castellana

Los rasgos distintivos de las edificaciones de cada región están estrechamente vinculados al medio que las rodea y a sus antecedentes históricos. El clima, el relieve, las técnicas de construcción, los materiales de los que se disponen, las actividades económicas que se practican, el nivel de ingresos de la sociedad y las costumbres de sus habitantes juegan un papel fundamental en el tipo de edificios característicos de cada zona.

En el caso de la casa tradicional castellana, nos encontramos con una vivienda de estructura en bloque en la que la zona de la vivienda y las estancias destinadas a la explotación agraria están unidas formando un único conjunto. Podemos distinguir dos tipos de casas bloques: la primera en la que la vivienda se encuentra en la parte de delante y las estancias de explotación detrás, y una segunda en la que la vivienda se ubica dentro del corral o patio, alrededor del cual se encuentran la mayoría de las instalaciones de explotación agraria.

Al entrar en la vivienda, nos encontramos con el recibidor que hacía las veces de centro de relaciones sociales y del que se pasaba al resto de habitaciones. Incluso en los meses de buen tiempo, era el lugar donde se comía y donde las mujeres realizaban las distintas labores y oficios, ya que se trata de un lugar mucho más fresco que la cocina. No obstante, la cocina también jugaba un papel fundamental en la vida familiar y en las actividades relacionadas con la vida agrícola. Además, podía haber varias salas en las que separada por cortinas se encontraba la alcoba.

En las instalaciones de la explotación agraria encontramos  los comederos, pajares y tenadas para atender el ganado que se usaba en las labores del campo, la cochera para guardar el carro, los aperos, la leñera, el gallinero, la pocilga y el muladar.

Casa tradicional castellana de arquitectura popular

Suelen ser de una planta y de poca altura, pues la escasez o la falta de otros materiales, unido a los pocos recursos económicos de los que disponían las familias, hacían que el uso del adobe estuviera muy extendido como principal material de construcción. Un material obtenido de la mezcla de barro y paja. En cualquier caso muchas de ellas han llegado hasta hoy en gran medida gracias a las labores de restauración posteriores.

Casa tradicional castellana de arquitectura señorial

Las casas de los propietarios agrícolas más ricos eran las más sólidas, con mejor aspecto y, con frecuencia tenían dos pisos en piedra de sillería. Además, la disposición y el número de dependencias variaban también en función de los ingresos de la familia. Estructuras muy sólidas hechas con materiales muy resistentes que han dado lugar a auténticas joyas que han llegado hasta el presente.

 

Afortunadamente, aunque los hábitos han cambiado tanto en lo que se refiere a las formas de vida como a las actividades agrícolas y ganaderas, estas construcciones sólidas han conseguido llegar hasta nuestros días y muchas de ellas han sido readaptadas, contando con todas las comodidades actuales, suponiendo todo un lujo pasar unas vacaciones, vivir en ellas de forma permanente o ser rehabilitadas para un negocio.

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